Ugg 40

Como dice Jonathan Becker, y creo que tiene razón, eso es más de Estados Unidos que de nuestro país”. Sonríe y realmente degusta la tarta. “Creo que mis hijas tienen, sobre todo, una altísima autoestima. Han llevado siempre con mucha naturalidad la atención pública y saben perfectamente que estoy allí para lo que necesiten.Ugg 40 En cualquier caso prefiero tener ideas más cercanas a las de mis hijas, no como con mi madre, con la que difería bastante”. ¿Se imaginó que Enrique Iglesias llegaría a estar en lo más alto de las listas de éxitos? “Estoy muy, muy orgullosa, absolutamente. Pero, oye, no he ido nunca de madre del artista”, sentencia entre risas.

Aprovecho para preguntar algo más sobre sus primeros años con Julio Iglesias, si era verdad que le acompañaba en las giras y si algunas veces lo hizo embarazada de Chábeli o de sus otros dos hijos. “Hombre, se exagera mucho con esa imagen de sacrificio…”, dice sin terminar la frase. Me da la impresión de que disfrutaba haciéndolo,Ugg 40 formaba parte de su espíritu de aventura o de su capacidad para adaptarse a las exigencias del guión. Alguien definió que en vez de vivir una vida, Preysler había vivido tres. ¿Una por cada matrimonio? Preysler sonríe. “Nada que ver ninguna con la otra. Pero en todas siempre he aprendido algo”, remata.

Atravesaron “salones y salones y Miguel, de pronto, me susurra: ‘Todavía nos miran mucho”. Isabel se ríe. “Miguel —le dije—, Ugg 40 ¡es porque hace años que no nos ven!”. A pesar de toda esta permanente atención, ella no es consciente del interés que suscita al entrar en una habitación. “Mis amigas se ríen de mí cuando me presento con mi nombre y apellido”, agrega. ¿No te parece que es lo normal? ¿Por qué tiene que saber la otra persona quién soy?”.