Uggsice u zagrebu

la caja de fotografías que trajo para colocar en las paredes desnudas del dojo.Uggsice u zagrebu Las imágenes se remontan al comienzo de su relación. A la época en que Rousey conducía un viejo Honda Accord dorado con una ventanilla rota, asientos con manchas de transpiración y paquetes de salsa Tabasco verde que ella se guardaba en los restaurantes de comida rápida para agregarle a cualquier comida barata e insípida que tuviera en casa. Durante una época, casi vivió en ese coche, conduciendo por todo LA a sórdidas reuniones de camareras que encontraba en Craiglist, dando clases de judo por $50 dólares la hora, anotándose en clases de Pilates en distintos locales —“porque la primera clase siempre es gratis”— y rezando para no verse obligada a elegir entre comprar comida para perros o pagar una multa de estacionamiento.

“El ajetreo de chica en bancarrota era real”, se burla Rousey. Encuentra confort cuando vuelve a esos recuerdos, entre una sesión de entrenamiento y la siguiente, en la tarde a la noche, mientras come los pinchos de carne que Tarverdyan asa sobre la llama viva. La primera pelea de Ronda en UFC ocurrió hace menos de cuatro años y,Uggsice u zagrebu entonces, ella entró a la jaula para sobrevivir. Fue la misma Rousey la que empujó a White a agregar una división femenina a la UFC, así que si su primera pelea contra Liz Carmouche no se vendía bien, no habría una segunda. Ni para ella ni para ninguna más.

Tarverdyan encuentra una fotografía de su triunfo sobre Alexis Davis en julio de 2014. “Dios, ése fue el momento en que mi nudillo explotó”,Uggsice u zagrebu dice Rousey de la herida que más tarde requirió nueve puntos. “La única razón por la que no tengo fotografías de ese momento es que no quería que mi mamá se enterara”.A continuación, él encuentra una fotografía de Ronda castigando el brazo de Sarah Kaufman en 2012, incluso antes de unirse a UFC. Fue poco después de esa pelea con Kaufman que ella conoció a su entrenador de jiujitsu, Jason Manly. Manly no había visto mucho a Rousey en los últimos años, pero se unió a su equipo y no pasó mucho tiempo para que encontraran un ritmo común.